EDITORIAL JUNIO 2026

EDITORIAL JUNIO 2026

Junio siempre me ha parecido el mes más triste del año. Los días son los más cortos, fríos y nublados. Pero como en todo en la vida, siempre hay cosas lindas y positivas. Llega la tan esperada lluvia, empiezan a brotar los bulbos de mi jardín, aún cosecho manzanas, betarragas, zanahorias y los últimos tomates que acompañan las primeras hojas de lechuga, rúcula, acedera y albahaca en mis ensaladas; crecen los rabanitos y arvejas, el cilantro y las habas. Las naranjas, mandarinas y limones ya pintan y pruebo las primeras Sanguinelli (naranja roja) en mis jugos matutinos. Hemos cazado unos cuantos conejos para el aporte proteico de la dieta y recogido los últimos huevos de mis gallinas, que descansan la postura hasta que empiecen a crecer los días nuevamente, después del 21 de este oscuro mes, cuando empieza el invierno, pero ya con esos minutitos extra de luz cada día.
Soy como mis gallinas y a poco que baja el sol, ordeno herramientas y me guardo. Es la hora del té y un ratito de meditación, lectura y escritura previo a la tarea designada del día que estos últimos se han dedicado a las conservas y deshidratado de frutos y hierbas. Ayer abrí con miedo y usé en un Charquicán mi primer envasado de tomate de fines del verano. ¡Que placer! ¡Estaba perfecto en textura y sabor! Es mi primer año haciendo conservas en baño de agua caliente (bath canning). No sabía con qué me encontraría y fue realmente una alegría poder gozar del sabor del tomate guardado hace dos meses.
Otra sorpresa ha sido el deshidratado de cebollas que termina con el pulverizado (en la licuadora) y se puede guardar y usar todo el invierno. También he deshidratado manzanas y champiñones con muy buenos resultados. Y esta semana he incursionado en el proceso del vinagre de manzana! Es superior a mis fuerzas el botar comida, aunque sean cáscaras y carozos! Generalmente se los cedo a mis gallinas o van directamente al compost. Pero esta vez decidí investigar (bendito San Google!) y aprovechando unos frascos grandes arrumados en la despensa, el agüita de la vertiente (sin cloro!) ya se está produciendo la alquimia y restos de manzanas, agua y azúcar van camino a chicha y luego a vinagre de manzana orgánico!
Yo sé que no es para todos, que requiere paciencia, es trabajo físico, tiempo; no sé si es más económico que ir a comprar todo al supermercado y Ya! Listo! Pero si les puedo decir que es tremendamente gratificante el ser autosustentable, saber qué es exactamente lo que estás consumiendo, desde la tierra donde se cultivó, el agua de riego, el que no tenga químicos añadidos, que sea fresco, recién cosechado, no tener que usar el auto para ir a comprar y toda la plata que me estoy ahorrando en psicólogo y medicamentos, manicure, jardinero (con perdón de todos los profesionales mencionados..).
No espere. Haga su huerta YA! En Chile Central podemos sembrar todo el año cosechando de forma escalonada. Es un regalo que debemos aprovechar.

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